E: Entrevistador

R: Rodri

R: Bueno pues yo soy Rodrigo Carrizo Moya, soy Rodri, más conocido así aquí en Puebla estuve 6 años en Puebla, más o menos, desde el 2005 hasta finales del 2010 y bueno, disfruté mucho ese tiempo, y en el 2012 me eligieron como responsable general de la rama de misioneros entonces ahora ya no vivo aquí, solo vengo de visita, para visitar a los misioneros.

E: Y qué hace Rodri en ese cargo, o sea, cuáles son las actividades que tienes? Porque ahora estás en Roma ¿no? Nos decías.

R: Sí, ahora es muy distinto el cargo a lo que hacía antes que era estar en el curso de formación con misioneros, formar misioneros, ahora es más toda la cuestión de gobierno de la rama de misioneros eh como responsable general y bueno hay muchas cosas como tareas: visitar las comunidades de los misioneros ver cómo están, los desafíos, los problemas, si hay que hacer cambios, si hay que mejorar, es bonito por una parte porque se tiene una visión general de la rama de misioneros en el mundo, estamos en los cinco continentes y pues tienes una visión general con los desafíos que hay en la evangelización, las dificultades que surgen, la impotencia de ante esas dificultades luego los pocos recursos humanos que tenemos pero por otra es bonito ver cómo estamos intentando evangelizar un mundo tan difícil, tan distintas culturas y cómo el carisma Verbum Dei se va plasmando en cada lugar de forma diferente.

E: ¿Y cuántos años estarás en ese cargo?

R: Son seis años y ya llevo 4 así que solo me faltan 2 (risas)

E: Pero ¿qué significó para Rodri este cargo? Porque finalmente bueno, uno lo piensa, cuando Dios te va proponiendo algo en la oración, a veces lo primero que surge es el miedo, eh no sé si nos puedes contar digo, porque a veces nosotros nos queremos, nos llevamos muy bien y tenemos una relación cercana con los misioneros, los sacerdotes pero a veces no imaginamos todo lo que implica para ustedes ya se aventaron la aventura de vivírsela con Jesús pero cuando surgen estas cosas ¿también vuelven a tener miedo?

R: Sí, más que obviamente fue un shock para mí porque yo estaba en México, estaba muy a gusto, veía muchas cosas que había que mejorar que hacer estaba como muy aquí entonces fue ahí, al congreso, entonces al ser elegido y aceptar el cargo fue todo un cambio de perspectiva, de vida, y surge el miedo pero también surge una llamada a confiar y a que es Dios quien lleva la obra y esto pues también te enseña a aprender muchas cosas

E: Y ahora que vuelves a reencontrarte con la comunidad de Puebla ¿cómo la ves?

R: Pues mira, me ha gustado mucho ver el otro día en la misa tanta gente, luego tanta gente nueva que no conozco para mí ha sido una alegría enorme eso, e iba dando la comunión y decía: -a este no lo conozco, a esta sí la conozco, a este sí lo conozco, a esta no la conozco. Y había más gente yo creo de la nueva que ahora no conozco pero me dio alegría ver por una parte que está creciendo la comunidad; pero por otra que hay perseverancia de la gente antigua que eso es vital o sea, una comunidad yo creo que estas dos cosas; si todos fueran nuevos quiere decir que falta la perseverancia eh si todos son antiguos quiere decir que falta un dinamismo evangelizador, dinámico de salir al mundo a las personas, pero ver estas dos cosas me alegro mucho, ya no estamos en la capilla de abajo, ahora estamos en el auditorio en las misas, luego, los grupos hay mucha gente, me estoy acercando a dar pautas a los grupos y veo mucha gente, entonces, por una parte lleno de alegría por eso, satisfacción por una comunidad que está creciendo, pero luego cuando veo procesos de los antiguos que llevan 10 años o 12 dices que bonito la perseverancia, creo que este es el punto clave también para que una comunidad evangelice, la perseverancia es clave

E: Si pudieras dejarnos algún mensaje, pues en realidad, eclesial, para todos, jóvenes, adolescentes, matrimonios que intentamos vivir este camino de fe en esta comunidad y que afuera también intentamos darlo, intentamos porque también nos caemos y nos levantamos pero , algún mensaje que quisieras dejarnos a la comunidad de Puebla .

R: Sí me gustaría decir 3 palabras, 1 es: ánimo: coraje, impulso evangelizador, como que los miedos no nos paralicen que sea más siempre el ánimo que el miedo ante la misión, ánimo.

2do: Comunión: Juntos, juntos, este juntos es muy importante; sentirnos Familia Misionera Verbum Dei en Puebla juntos, en comunión. Solos no vamos a hacer tanto, en comunión vamos a hacer mucho más. La comunión yo creo que es como si reforzara todo, o sea, una cuerda de un hilo es fácil partirla pero una maroma de barco es muy difícil partirla porque tiene muchos hilos juntos, entonces; yo creo que la evangelización necesita un grupo unido donde todas las cuestiones de resabios humanos, de envidias, de tal, se van limando, se van trabajando pero nos sentimos familia unida. Entonces; ánimo eh comunión y eh misión, el dinamismo evangelizador, el dinamismo de que cada grupo crezca y ahí la misión no la hacen solo los de la fraternidad, sino también la familia misionera: es como la punta de lanza es donde podéis llegar a más sitios que nosotros no podemos. Entonces, misión, no se nos olvide de ser misioneros como tanto el papa nos está diciendo; una iglesia misionera, una iglesia que sale, una iglesia que va al mundo con el evangelio.

E: Okey y ya nada más por último, Rodri que esta es como la primera que debí hacerte pero nosotros bueno, también nos gusta plasmar y que la gente conozca. Tal vez en breve, ¿cómo fue el encuentro con Rodri? ¿Cómo fue que se decidió a ser sacerdote? O sea, primero el encuentro porque nos causa bastante interés más bien es como curiosidad ¿no? Porque muchos salen como de una vida pues como los santos, esta conversión que tienen ¿Cómo fue la conversión de Rodri? ¿Cómo fue el encuentro más bien?

R: Sí, yo estaba en un grupo católico: la Legión de María y conocía a los misioneros, yo no llevaba una vida así disoluta, ni en las drogas ni nada, no fue una conversión así como aparatosa pero sí fue un encuentro con Dios, donde Dios me dio un cambio de perspectiva. Primero me hizo sentir valorado, yo sentí que esa cita de Isaías 43, como que Dios me decía eso: Tú eres valioso para mí. Y ese valor me dio sentido, me dio sentido, mucho sentido, alegría, tal yo era joven, tendría 17 años cuando ese encuentro y luego a los 20 años fue cuando la vocación que ahí fue otro momento más fuerte en mi vida y ahí fue más entender: Deja que Dios sea Dios en tu vida, porque yo ya era católico ya tenía como mi Dios pero a veces lo hacía mi Dios como mi... para mí, para mi necesidad, para mí; pero Dios me dijo: No, déjate de aventura de vida cristiana y corre la gran aventura de ser Jesús y yo creo que esto en esa gran aventura de reproducir a Jesús

E: Gracias