Lugares de Oración

Casa de la Familia

Direccion: 9 Oriente #5.

  • Lunes a Viernes 7:00 a.m.
  • Lunes a Viernes 8:30 a.m.
  • Sábados 7:30 a.m
Aparicio

Col. Infonavit, Aparicio
Informes: Tel.: 2223591

Miércoles 7:30 p.m.
Lunes 7:30 P.M.
www.justin.tv/kefas_dei

Cholula

Capilla de Dolores.
Dirección: 3 sur #309

  • Martes 5:00 p.m.
  • Jueves 5:00 p.m.
  • Viernes 9:00 a.m.
Amalucan

Templo de Jesús Obrero.
Dirección: Col. Amalucan.

  • Martes a Viernes 6:00 a.m.
Reunión Grupos

Amigas de María:
Sab. 5:00 p.m.
Matrimonios:
Viernes 7:30 p.m.; Pautas: Lunes 7:30 pm.
Jóvenes Trabajadores:
Sábados 5:00 p.m.; Pautas: Martes 7:00 pm.
Jóvenes Universitarios:
Sábados 5:00 p.m.; Pautas: Martes 7:00 pm.
?Prepas:
Sábados 5:00 p.m.; Pautas: Miercoles 5:30 pm.
?Adolescentes:
Viernes 7:00 p.m.; Pautas: Sábados 5:00 pm.

Misa Eclesial Sábados 7:00 p.m.

Pasos para orar

Antes de usar el cuadernillo de pautas

Antes de usar el cuadernillo de pautas recuerda que……

Orar es salvación, nos pone en contacto con el Dios que nos dio la vida, nos pone en la verdad, sobre nosotros, sobre Dios y nos libera. “Si os mantenéis en mi Palabra seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn 8,31-32)

La oración es ese camino de mantenernos en su Palabra, en la presencia de Dios, es nuestro motor, lo que hace que nuestra vida de seguimiento a Cristo tenga sentido, es junto con La Eucaristía nuestro alimento principal para poder reproducir en nuestra vida la vida de Cristo.

El cuadernillo de pautas de oración es un medio comunitario para preparar e iniciar la Oración personal. Son meditaciones sobre alguna cita bíblica que tienen como objetivo el que tú en tu corazón vallas preparando el dialogo personal con Dios y te lleve a cumplir su voluntad.

Las pautas son guías o pistas para poder escuchar lo que Dios te quiere decir. Es muy importante que después de leerlas te tomes el tiempo para meditar las citas bíblicas que se mencionan, y que en tu interior descubras ¿Qué es lo que te quiere decir Dios en ese texto? ¿Qué es lo que tiene que ver con tu vida? ¿A qué te invita a transformar en tu manera de Vivir? Todo esto hazlo cuando tengas tiempo y en un lugar que se preste a las condiciones propias para centrar tu mente, tu corazón y tu fuerza en el Dialogo personal con Dios a través de la meditación bíblica.

Esperamos que estos cuadernillos te ayuden en tu Oración personal diaria, te recomendamos que leas las formaciones que vienen en cada cuadernillo pues son herramientas que te ayudaran a crecer en tu vida espiritual.

Consulta también las formaciones disponibles:
- ABC de la Oración
- La Escalera de la Oración: (método de oración propio del Verbum Dei)...

El ABC de la Oración
EL ABC DE LA ORACIÓN

ACTITUDES FUNDAMENTALES.

¿Qué se necesita para orar?
• Lo primero que se necesita para orar es querer. Dios está siempre dispuesto. El que quiere busca y pone medios… actúa, le dedica tiempo, renuncia a otras cosas, etc.
• La fe viva es vital Cf. Hb.11,1•6
• La humildad Cf. Lc. 18,9-14 (humildad es andar en la verdad completa)

EN TODO MIRAR EL FIN. ¿Para que orar?
• Oramos para solucionar problemas, gozar de los frutos del Espíritu, para actuar mejor, para conocer la voluntad de Dios y tener la fuerza para realizarla, etc.
• Principalmente oramos para ser santos (ser uno con Cristo). El objetivo personal de la oración es la identificación con Cristo: pensar, sentir, actuar y amar como y con El.
• El fin último de la oración cristiana es el Reino de Dios (objetivo comunitario), que se manifiesta en la vida fraterna: un mundo de hermanos, hijos del mismo Padre (Dios).

LA AMISTAD CON DIOS. ¿Qué es orar?
• Es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría. (Santa Teresa del niño Jesús)
• Es tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama. (Santa Teresa de Jesús)
• La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de él. (San Agustín)
• No es lo mismo rezar que orar (las dos cosas son importantes). Al rezar repetimos oraciones hechas y establecidas. Al orar expresamos, con espontaneidad y lenguaje propio, lo que profundamente sentimos y pensamos.

CONSEJOS PRÁCTICOS. ¿Cómo orar?
• Lugar tranquilo, silencioso, para el recogimiento. En habitación, oratorio o capilla: ‘es el lugar propio de la oración’ (Cf. CEC 2691). Puede ayudar el contacto con la naturaleza (siempre y cuando te lleve al encuentro y diálogo con Dios y al fruto sugerido en las pautas)
• La postura que más ayude al recogimiento y que exprese lo que profundamente estamos orando (puede ser de rodillas, de pie, sentado, postrado, caminando, etc.). También hay que tener en cuenta a los demás, que tu postura no los distraiga.
• Pasos a seguir: “Olvido de lo creado (silencio), memoria del Creador (presencia), atención al interior (escucha), y estar amando al Amado (Amor)”.
• Para escuchar a Dios es necesario poner atención a nuestra conciencia. En ella resuena la voz de Dios (aunque no siempre, por lo que se hace necesario el discernimiento y la recta formación de la misma).
• Otro elemento fundamental para escuchar a Dios es la Sagrada Escritura: a Dios escuchamos cuando leemos su Palabra (rectamente interpretada por el Magisterio de la Iglesia). Recomendamos orar siempre con la Biblia en mano.
• Para mejor aprovechar, en cuanto está de nuestra parte, conviene ejercitarnos en un método de oración, por ejemplo la lectio divina. Siempre en libertad de Espíritu.

La Escalera de la Oración

LA ESCALERA DE LA ORACIÓN.

Este es un pequeño método que tiene como finalidad que lo que has Orado lo puedas hacer vida.
Cada escalón tiene un paso que te ayudara a Preparar, meditar, Contemplar, Asimilar Vivir y Anunciar la Palabra de Dios


ESCUCHA.
Dios quiere que le escuches. Escuchar es más que simplemente oír; escuchar es estar atento a lo que se te va a decir, es hacer caso, es tomar en cuenta lo que se te habla. La continua petición de Dios a tu vida es escúchame. “Escucha Israel…” Deuteronomio 6,4; y espera una actitud atenta a su voz, como el joven Samuel “Habla Señor, que tu siervo escucha” 1Sam3, 10
Dios quiere que le escuches a través de su Palabra. Pero se necesitan unas disposiciones:
- Primero busca un lugar propicio en silencio.
- Luego ponte en presencia de Dios y salúdale afectuosamente.
- Vuelve a leer las pautas, subraya, busca el objetivo.
- Lee detenidamente una cita, léela varias veces, imaginándote la escena. Si es posible apréndela de memoria. Grábala en tu corazón.

MEDITACIÓN.
La meditación hace intervenir el pensamiento, la imaginación, la emoción, el deseo. Esta movilización es necesaria para profundizar en las CONVICCIONES DE FE, suscitar la conversión del corazón y fortalecer la voluntad de seguir a Jesús.
Métete en la escena, ponte de protagonista, fíjate en los personajes, en sus actitudes, en los verbos, detente en las acciones de Jesús. Usa la imaginación, haz una composición de lugar.
Haz preguntas al texto, ¿Qué hace Jesús? ? ¿A quien se dirige? ¿Qué dice Jesús? ¿Por qué lo dice? ¿Para qué lo dice?
Compara la cita con tu vida. ¿Qué me dice la cita?
Tras Escuchar y meditar la Palabra de Dios, ¿Qué le dices a Dios? puedo pedirle perdón, pedir ayuda para vivir lo que entiendo, pedir fidelidad para hacer su voluntad, agradecerle humildemente, alabarlo, hablarle afectuosamente.

CONTEMPLACIÓN.
La contemplación es gustar y ver lo bueno que es el Señor. Quédate a solas con el amado de tu alma. Fija la mirada en los ojos del Maestro (Heb 12, 1-2). Percibe la mirada de misericordia con que mira tu vida y la de tus hermanos. La contemplación te lleva a ser UNO con Cristo, haciendo una Alianza de Amor con la Santísima Trinidad, en lo profundo de tu ser (cf Jer 31,33).
Así como la fragua a miles de grados centígrados, derrite el mismísimo acero. Igualmente, la contemplación, que es contacto directo con el fuego del Amor de Dios, derrite todas nuestras resistencias, temores, desconfianzas, máscaras y esclavitudes. Además así como la fragua separa el metal de la escoria, igualmente la contemplación separa lo que es de Dios, de lo que es del mundo en nuestro corazón.

ACCIÓN.
La felicidad está en obedecer y practicar lo que Dios nos dice: “Sabiendo estas cosas, serán dichosos si las ponen en práctica” (Juan 13, 17). “Háganme caso y disfrutarán con algo sustancioso”.
El amor se transforma en obediencia confiada. Ya no obedeces por miedo o por cumplimiento del deber, sino por amor, por el deseo de ser UNO con Cristo.
Es la vida lo que marca la autenticidad de la oración. Jesús encuentra su alimento, fuerza, energía y ganas de vivir, en hacer la voluntad del Padre. A un legista que se le acercó (Lc 10, 25-37), Jesús le manda escuchar la Palabra, después lo contrasta con la parábola del buen samaritano y por último le dice: “haz eso y vivirás”...